top of page

Cuando la navidad no es como la esperas...

Updated: Dec 24, 2025


Puede que seas de los muchos (ojalá sean pocos) de los que piensen que a “todos” se le da una buena navidad y no sea así en tu caso.


Esta época trae alegría y nostalgia... imposible evitarlo. Hablando con sinc

eridad, por mucho tiempo mientras crecía y más en el tiempo de mi niñez estuve rodeada de una navidad bien puertorriqueña. Música en todas partes, la familia de mi madre hacían muchas parrandas. Muchos de nuestra familia tocaban instrumentos como la guitarra, el güiro, el típico instrumento el cuatro puertorriqueño. Que mucho se cantaba y se gozaba. Se comía delicioso y nos amanecíamos cantando también. Pero ya “ese tiempo se acabó” en muchos aspectos. Muchos han fallecido, otros han tomado otros rumbos, se han casado y viven lejos (fuera del país) como yo.


Aferrarse a que los tiempos deben ser siempre los mismos es un ejercicio no alentador y no saludable. Los tiempos cambian, por muchas razones. Con lo que podemos hay que disfrutar el hoy y trabajar para que lo bueno se mantenga y lo no tan bueno mejore.


Hoy quizás como a mi (lo que acostumbrabas hacer) en navidad no es igual. Pero volvamos al principio. Navidad es el reconocimiento y la celebración que nuestro Salvador nació. Ese hecho que marca nuestra historia y en automático se hace cumplida la promesa y llega LA ESPERANZA. Su vida da por nosotros y nos da a través de El la vida eterna. Esa es la celebración. ¡Nació una vida que nos cambia para siempre! Suena trillado muchas veces. Pero analízalo.



Los factores que provocan tristeza, melancolía son muchos, claro que si . No podemos controlar todo pero si podemos escoger que hacer en medio de tanto.


Hace unos años en esta misma fecha un 24 de diciembre esperábamos en una agonía la pérdida de mi abuela. Ella en Puerto Rico junto a mi madre, mi hermano, amigos y famlia eque nos ayudaron a cuidarla en el hospital. Y yo junto a mi esposo y mi hijo de 11 meses enfermo en esos días en Estados Unidos.


Quien que me cuidó, la mamá de mi mamá. Uno de los seres que más amor, tiempo y cuidado me dio. Uno de los grandes amores de mi vida. Tuvo un fallecimiento lento y doloroso.


Mientras muchos cantaban (como lo hacíamos con ella antes) en esos días nosotros cantábamos alabanzas al Rey y así agarrábamos fuerzas. Arraigados de esa verdad que nos sostuvo y nos salva. La esperanza que en El está nuestra navidad y esa es la Esperanza. Rogando y pidiéndole al Padre que tuviera misericordia de ella, no más dolor y pudiera nuestra viejita descansar en Él...


Pasó un 24, 25 y un 26 de diciembre partió. ¡Que proceso tan doloroso y que manera de honar su vida estando para ella de tantas maneras!


Definitivamente experimentamos la verdadera navidad. Hay vida después de la muerte pero sólo cuando creemos y confesamos a Jesucristo como nuestro Salvador quien pagó por nuestros pecados (y cuando nosotros nos arrepentimos de nuestras faltas). Vivimos en carne propia el verdadero significado de su nacimiento. ¡Que esperanza mas transformadora!


Hoy, aún fuera de nuestro país hace unos pocos años, sin la música, la familia, la comida y tantas cosas más que ya no están... la Navidad sigue siendo la misma verdad. Y nosotros hemos decidido concentramos en ella. Esa verdad que nos sostiene y nos da vida.



Por supuesto que no es lo mismo la celebración (tradición que vivíamos) antes. ¿Y que hacemos ahora? Pues preparamos el ambiente, creamos nuevas memorias, ahora hay hijos pequeños en lo que debemos influir para bien. Disfrutamos nuevas etapas. Mantenemos y construimos nuevas tradiciones y . Hay que vivir el presente. Y agradezcer lo vivido. Hacer y crear la celebración .


Youtube, Spotify nos transporta a la música de nuestro país, cocinamos platos típicos, damos gracias y alabamos a Dios. Mi esposo aprendió a tocar guitarra y yo busco las canciones que tanto me encantaba cantar a coro con las tantas tías y tíos parranderos de mi mamá. Así los recuerdo en alegría. Si algo me enseñó mi madre es a celebrar y ser feliz con lo mucho o lo poco que se tenga pero siempre, siempre dando gracias a Dios.


Mientras, continuamos aprendiendo a vivir y manejar los pesares, hacemos nuestra propia algarabía. Nos gozamos en Cristo y lo celebramos. ¡Aún así no haya “nadie” celebramos!


Tu que me lees, si estás “solo” acepta la invitación del vecino, el familiar, el amigo que te abre las puertas a pasar noche buena o navidad junto a los suyos. También, no dudes en buscar ayuda si sientes que no puedes manejar lo que sientes. Revístete de la esperanza de la navidad y abrázala. Celebrar no significa hacer lo que otros hacen, pero si compartir el abrazo, la alegría de que El Salvador está a la puerta de tu corazón. Un abrazo y haz que esta sea una linda navidad. ¡A celebrar!


Isaías 9:6

Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.


Con amor,


Elysee Gierbolini

@amate_mama




















Comments


©2019 by The Abba Family. Proudly created with Wix.com

bottom of page